| China empezó a sufrir su peor invierno en los últimos cincuenta años a mediados de enero de 2008. El temporal de nieve y aguanieve ha paralizado el sistema de transporte y los envíos de carbón, y ha dejado a los pasajeros a la espera de que las estaciones de tren y los aeropuertos reanuden sus actividades, además de sufrir las consecuencias de las reducciones en el suministro eléctrico en casi la mitad de las 31 provincias y regiones de la parte continental de China. |